En un año marcado por la desaceleración de la economía, las cifras de empleo cerraron en niveles similares al 2024 con un aumento anual de 1.1 millones de personas empleadas y una tasa de desempleo en 2.4%.
Si bien el dato de desempleo sigue siendo bajo, e incluso la presidenta Claudia Sheinbaum celebró en días pasados que México sea el segundo país con menor desempleo al cierre del 2025, lo cierto es que al observar los detalles se agrega un punto de preocupación: el crecimiento sostenido de la informalidad en la recta final del año.
Los datos publicados este lunes por INEGI revelan que en diciembre la población ocupada alcanzó un tota de 60.4 millones de personas, lo que representó un total de 97.6% del componente y un aumento mensual de 537 mil personas.
La industria metalúrgica se desplomó en diciembre y tuvo su peor año desde la pandemia
Pero al mismo tiempo, se observa que la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.6%, un alza desde el 53.7% registrado el año pasado, alcanzando a un total de 33 millones de personas. Por su parte, la población ocupada en la formalidad registra una contracción anual de 0.38%, con lo que hila seis meses consecutivos de caídas anuales.
“Los datos revelan que el crecimiento anual del empleo en los últimos meses ha sido explicado en su totalidad por el empleo informal”, señaló Gabriela Siller, directora de Banco Base.
En cuanto al rubro de población subocupada -que incorpora a las personas que se catalogaron con disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite- se ubicaron 3.7 millones de personas (6.2% de la población ocupada). Un dato que también da señales de una actividad afectada.
Si bien, la tasa de desempleo se manutuvo en niveles, este comportamiento ocurre en un contexto de menor participación laboral, moderación en la población ocupada y un repunte de la informalidad
Además, aunque el desempleo se mantuvo en niveles bajos, también hay que señalar que ocurrió con presiones en el empleo por sectores: se registraron relevantes disminuciones en el número personas ocupadas en la industria manufacturera y en los servicios sociales.
Los datos de empleo confirman el congelamiento de la economía al cierre de año. De acuerdo con el último dato de INEGI la actividad económica retrocedió en noviembre en 0.2% mensual y de 0.1% anual, tras un repunte en octubre, con lo que se perfila que el PIB tuvo un crecimiento cercano al 0.3% que estiman analistas al cierre del año pasado. Dato que INEGI confirmará el próximo viernes.
Sheinbaum justificó el deterioro en el empleo argumentando que apenas empiezan las obras estratégicas de su gobierno y que este año también estuvo determinado por los aranceles que afectaron a la industria automotriz y del acero y el aluminio. Sin embargo, aseguró que este año será mejor pues se busca acelerar la inversión y apoyar a jornaleros agrícolas.
En el último mes del año la producción automotriz se desmoronó un 30%
Sin embargo, analistas advierten que los desafíos persistirán este año. Aunque se prevé un mejor crecimento de hasta 1%, la economía persistirá en un terreno débil en un entorno de incertidumbre comercial sobre la relación comercial con EU, lo que supone que continúen los frenos en las inversiones y en consecuencia, menos empleos y menor calidad de estos.
“Además, el incremento del salario mínimo añade retos para las empresas, en particular en las actividades intensivas en mano de obra, lo que podría limitar y reforzar la presión sobre la calidad del empleo del periodo”, agregó Janneth Quiroz Zamora, economista de Monex.