La pirotecnia clandestina en Nuevo León ocasionó que el 28 de noviembre pasado, en un hecho sin precedentes, ocurrió una explosión en un domicilio del municipio de Pesquería, Nuevo León, ocasionada por el almacenamiento clandestino de pirotecnia; donde se presume se acumulaba hasta media tonelada de estos artefactos.
La explosión dejó cuatro personas sin vida, 15 lesionados, dos casas destruidas en su totalidad, cuatro con afectaciones severas y otras 48 viviendas con daños en puertas y ventanas.
El hecho levanta el cuestionamiento de cómo es que tal cantidad de material explosivo se encontraba ahí, en una casa particular, en un barrio poblado principalmente de familias jóvenes.
Enrique Alberto Ayala García, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad de Nuevo León, explicó que la ruta que siguen estos productos inicia en estados donde se fabrica la pirotecnia como Estado de México, Hidalgo o Veracruz.
Es posible, explicó Ayala García, que el traslado desde estos estados hasta su destino final se realice en cantidades relativamente pequeñas, para no ser retenidas por autoridades.
“Portar la pirotecnia desde el Estado de México a cualquier parte de la República, tienen que establecerse permisos de índole federal. Y en este caso entra primeramente la Sedena, es la principal instancia en cuanto es la pirotecnia, pólvora y todo este tipo de artefactos”, añadió.
Pirotecnia clandestina importada
Otra parte del producto que se comercializa en Nuevo León y el resto del país, tiene origen fuera de México, el cual, se presume ingresa como contrabando, y en estos casos podría estar involucrada la delincuencia organizada.
En este caso en particular, señala que el propietario de la vivienda donde ocurrió el siniestro, y quien fue una de las cuatro personas fallecidas, podría haber sido él mismo quien en un “tráfico hormiga” fue surtiendo la pirotecnia desde alguno de estos lugares que tradicionalmente se dedican a la fabricación de pirotecnia.
En estas fechas se incrementa la venta de pirotecnia en Nuevo León, donde las redes sociales se han vuelto un canal de oferta imprescindible y, algunas calles del centro de la ciudad, donde abiertamente se comercializa.
Círculo de complicidad
El experto en temas de seguridad explicó que en estos casos es importante la denuncia ciudadana, debido a que si no se realiza y se atiende, se corre el riesgo de que se genere un círculo de complicidad que puede crecer.
“Si un vecino ve que alguien vende y almacena pirotécnia y no es sancionado, sino que por el contrario, se beneficia de ello. Entonces, puede surgir alguien que se interese y que también ofrezca su casa para almacenar y así, hasta que se crea una comunidad que vive de ello”, detalló.
Por ello, recomendó que se incentive entre la ciudadanía la denuncia, para que el almacenamiento clandestino de pirotecnia sea erradicado.Y que, si se va a permitir, se confine conforme marca la ley y sea en puntos alejados de las concentraciones de población.
“Hay que poner alerta en este concepto. En cuanto a la responsabilidad que puede aplicarse, es hasta lo preventivo. Decirles esto no es bueno, que los niños deben ser supervisados y no tener cantidades fuertes y por parte de la ciudadanía es denunciar”, añadió.
Porque, agregó, si se omite, el fenómeno puede crecer. Por lo cual, dijo que es importante que haya una vigilancia periódica sobre las zonas donde se ha denunciado o detectado su uso.
¿Quién vigila que no circule la pirotecnia clandestina?
En la industria de la pirotecnia en México son varios entes los que tienen responsabilidades de vigilancia, principalmente del orden federal.
Desde la Sedena, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, hasta las secretarías de Economía, de Educación y del Trabajo están involucradas en la regulación de la pirotecnia, de acuerdo con la Ley Federal.
En Nuevo León, en 2021 se emitió un decreto que establece la prohibición de la compra y venta de estos artículos peligrosos. De acuerdo con el reglamento aquellos a quienes se les sorprenda utilizando o vendiendo pirotecnia en Nuevo León adquieren una multa que va desde los 8 mil hasta un millón de pesos mexicanos.
En este caso, Ayala García señaló que es responsabilidad de la autoridad estatal y municipal realizar recorridos, inspecciones y atender las denuncias ciudadanas sobre la presunta venta clandestina de pirotecnia.
Ley federal de pirotecnia
Por su parte, la Ley Federal de Pirotecnia establece una diversidad de lineamientos de seguridad que se deben cumplir cuando se manejan estos artefactos, entre estos las licencias para fabricación, venta y almacenamiento.
“Se requiere licencia de la Secretaría de la Defensa Nacional, para establecer y operar locales para la fabricación, el almacenamiento y para la compraventa de artificios pirotécnicos, así como de las materias primas utilizadas para su elaboración”, indica la legislación.
Por lo que todo lo realizado fuera de estas licencias es considerado clandestino y es penalizado por las autoridades.
Accidentes graves por pirotecnia cladestina
De acuerdo con un análisis de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de todas las quemaduras que se atienden en los hospitales del país, las ocasionadas por pirotecnia van del cinco al siete por ciento.
En estos casos, los pacientes que llegan a la sala de urgencias tienen un pronóstico poco favorable, como la amputación de extremidades.
“Debido a las múltiples regulaciones que hay en torno a la pirotecnia, muchas personas optan por la compra y venta de manera clandestina, por lo que adquieren juegos pirotécnicos provenientes de China, que incluso contienen dinamita y son más peligrosos, ya que pueden explotar con el mínimo estímulo”, señala el análisis.