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La IA ya reescribió las reglas del desarrollo de software. Esto apenas empieza

La inteligencia artificial generativa llegó a la industria tech con una velocidad que ni sus propios impulsores anticiparon, y sus efectos ya son palpables.

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Por qué el “warning” que viene desde Monterrey importa más de lo que parece

Si todavía piensas en el desarrollo de software como un trabajo donde alguien escribe líneas de código una por una, bienvenido al pasado. La inteligencia artificial generativa llegó a la industria tech con una velocidad que ni sus propios impulsores anticiparon, y sus efectos ya son palpables desde los corporativos de Silicon Valley hasta los clústeres tecnológicos del norte de México.

Ángeles Vela, directora del Clúster de Innovación y Tecnologías Digitales de Monterrey (Csoftmty), lo dice sin rodeos: “Estamos reconfigurando y rediseñando toda la industria de desarrollo de software.” Y los números le dan la razón.

Del código manual al copiloto inteligente

Antes, un equipo de desarrollo tardaba semanas en levantar una arquitectura funcional. Hoy, modelos de IA generativa —como los desarrollados por OpenAI, Anthropic y Google DeepMind— pueden generar borradores de código, sugerir arquitecturas, detectar bugs y documentar automáticamente en cuestión de minutos.

Esto no es ciencia ficción corporativa: el 52% de los desarrolladores ya reporta que los agentes de IA han cambiado la forma en que completan su trabajo, y el 69% dice haber experimentado un aumento en su productividad personal Stack Overflow, según la encuesta anual de Stack Overflow 2025.

Pero la transformación va más allá de la productividad individual. Vela apunta a un cambio estructural mucho más profundo: el valor ya no está en saber teclear código correcto, sino en diseñar arquitecturas resilientes e integrar la IA de forma estratégica en los procesos de negocio.

El software, explica, evoluciona hacia un papel de “copiloto” dentro de las organizaciones: automatizando operaciones, acelerando decisiones basadas en datos y habilitando productos que antes requerirían equipos de decenas de personas.

“Las compañías ya no solo se preguntan cómo desarrollar código, sino cómo aplicar la inteligencia artificial en su operación diaria, en la toma de decisiones estratégicas y en el diseño de nuevos productos.” — Ángeles Vela, Csoftmty

Esta lógica ya se refleja en la adopción sectorial: plataformas especializadas de IA están penetrando fintech, salud, manufactura, energía y retail a una velocidad que hace apenas tres años parecía improbable.

México en el mapa global: una oportunidad real

El contexto local hace que esta conversación sea especialmente relevante. El mercado de IT outsourcing en México está proyectado para alcanzar los 6 mil 050 millones de dólares en 2025, impulsado por una demanda creciente de servicios digitales y el auge del nearshoring.

El sector tecnológico nacional emplea a más de 700 mil profesionales y el país cuenta con un mercado valorado en más de 30 mil millones de dólares, con exportaciones que representan 10 mil millones de dólares según datos de la AMITI Expansión.

Ciudades como Monterrey, Guadalajara y CDMX no solo son centros de talento: son laboratorios activos donde la transformación que describe Vela ocurre en tiempo real.

México rankea 5° a nivel global en producción de investigación en IA y, junto con Brasil, concentra el 95 por ciento de las patentes de IA en América Latina.

Además, Microsoft anunció un plan de mil 300 millones de dólares a tres años para fortalecer la infraestructura de nube e IA en el país Alcor — una señal inequívoca de hacia dónde va la inversión.

El “warning real” en el empleo: datos que no se pueden ignorar

Aquí es donde la conversación se pone incómoda, y Vela no esquiva el tema: “Es un warning real. Sí estamos viendo cambios en los puestos de trabajo.”

La evidencia empírica la respalda. En Estados Unidos, el empleo total de programadores cayó un dramático 27.5 por ciento entre 2023 y 2025, aunque con un matiz importante: el empleo de software developers —un perfil más orientado al diseño y arquitectura— solo bajó un 0.3 por ciento en el mismo período. La brecha entre quienes escriben código y quienes lo arquitectonizan se ensancha.

El golpe más duro lo están absorbiendo los perfiles junior y de entrada. En empleos con alta exposición a la IA, el empleo de personas de 22 a 25 años cayó un 6 por ciento entre finales de 2022 y julio de 2025; en contraste, el empleo de trabajadores mayores de 30 años creció entre 6 por ciento y 13 por ciento en esas mismas categorías. Para los desarrolladores más jóvenes específicamente, el empleo en julio de 2025 estaba un 20 por ciento por debajo del pico registrado en otoño de 2022.

La contratación de posiciones entry-level en las 15 mayores empresas tech cayó un 25 por ciento entre 2023 y 2024, y el 70 por ciento de los gerentes de contratación cree que la IA puede hacer el trabajo de un practicante.

¿El panorama completo es catastrófico? No necesariamente. La Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. proyecta que el empleo de software developers crecerá un 17.9 porciento entre 2023 y 2033 —muy por encima del promedio de todas las ocupaciones (4 por ciento)—, en parte porque se necesitarán desarrolladores para construir y mantener los propios sistemas de IA.

Los roles que ganan terreno

La reconversión ya tiene dirección clara. Los roles de Ingeniero de IA han aumentado un 143 por ciento desde mayo de 2024, y en general todos los empleos relacionados con IA han crecido un 38 por ciento desde 2019. Mientras tanto, los roles de AI están creciendo más de tres veces más rápido que el promedio de empleos en general.

Morgan Stanley Research anticipa que el mercado de desarrollo de software se expandirá a una tasa anual del 20 por ciento, pasando de 24 mil millones de dólares en 2024 a 61 mil millones para 2029.

La lógica: cuando el software se vuelve más barato y rápido de construir, las organizaciones no hacen lo mismo con menos gente — hacen más cosas.

El perfil ganador ya no es el que mejor recuerda la sintaxis, sino el que sabe qué preguntar, cómo validar y dónde aplicar las soluciones que genera la IA. En palabras de Vela: quienes sepan supervisar y validar los outputs de sistemas inteligentes serán los más demandados.

Lo que viene: adaptarse o quedar fuera del juego

La industria del desarrollo de software no está muriendo, está mudando de piel. Monterrey, con su ecosistema de clústeres tech y universidades de clase mundial como el Tec de Monterrey o la UANL, tiene los ingredientes para surfear este cambio mejor que la mayoría. Pero el tiempo apremia.

El 36 por ciento de los desarrolladores aprendió a programar específicamente para IA en el último año. Los que no están actualizando su stack de habilidades hacia IA, arquitectura de sistemas y toma de decisiones basada en datos corren el riesgo de quedar del lado equivocado de esa brecha que se abre entre perfiles junior automatizables y especialistas estratégicos irremplazables.

La IA no va a quitarle el trabajo a los desarrolladores. Pero sí le quitará el trabajo al desarrollador que no sepa trabajar con IA.

¿Quieres saber qué habilidades deberías desarrollar ahora mismo para mantenerte vigente en la industria tech? Déjanos tu pregunta en los comentarios.

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