La relación entre México y Perú está en su máximo pico de tensión. El presidente del país sudamericano, José Jerí, sugirió la posibilidad de entrar a le embajada en México para sacar a la ex ministra de Pedro Castillo, Betsy Chávez que cuenta con asilo político.
Jerí dijo en una entrevista con el diario local El Comercio que “si se tiene que ingresar a la Embajada mexicana, se hará”. “No vamos a pronunciarnos todavía, porque consideramos que se ha distorsionado un principio y, evidentemente, tenemos que mostrar nuestra incomodidad como país por el mal uso del asilo político. No es ni un sí ni un no al salvoconducto. Me voy a tomar el tiempo, porque hay compromisos internacionales que existen y cumpliremos en su momento”, continuó el jefe de estado.
El viernes, la justicia peruana ordenó la captura internacional y prisión preventiva por cinco meses contra Chávez porque según afirmó el juez,” el peligro de fuga en el proceso es palpable”. “No hemos meditado todavía con el primer ministro y con el Gabinete qué medida concreta tomaremos, porque recién conocemos la sentencia. Vamos a meditar y mucho. Toda acción debe pensarse conforme a las limitaciones que tenemos, conforme a los compromisos internacionales que tenemos. Hay un mandato judicial hoy día y yo soy una persona abierta a todo tipo de posibilidades y decisiones”, advirtió.
El gobierno defiende la tradición de asilo de México tras la ruptura de relaciones que declaró Perú
Como adelantó LPO, la tensión bilateral entre México y Perú, que comenzó en 2021 luego de la destitución de Castillo y continuó a principios de noviembre cuando el canciller peruano, Hugo de Zela, anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas con el gobierno que encabeza Claudia Sheinbaum.
La salida de Castillo fue un tema de estado en México. El expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum consideraron que su remoción se debió a un “golpe de Estado”, por lo que lo califican como un “preso político”.
Esto generó fuertes controversias entre ambos gobiernos porque desde entonces México ha recibido a su abogado personal, Guido Croxatto, quien se ha reunido tanto con AMLO como con la presidenta, quienes exigen la liberación de Castillo. El último evento que exacerbó las diferencias y generó la ruptura de las relaciones es el asilo que México le brindó en su embajada en Lima a una de las funcionarias más cercanas al expresidente y por entonces su primera ministra, Betssy Chávez, quien está acusada de haber participado de la misma trama para llevar a cabo un presunto autogolpe de Estado.
Consultada por los dichos de Jerí, Claudia Sheinbaum, insistió en que el mejor camino es el diálogo. En su conferencia de prensa matutina, la mandataria dijo que Chávez tiene “derecho de asilo reconocido por las leyes internacionales de derechos humanos” y que la vulneración “sería muy grave”.
“Entonces, el diálogo siempre es lo mejor”, sostuvo Sheinbaum. “Ellos tomaron la decisión de romper las relaciones con México, pero una intervención en la embajada estaría fuera de toda norma”, aseguró.
En este marco, el sociólogo graduado en la Pontificia Universidad Católica del Perú y Doctor en Ciencias Políticas, Carlos Meléndez, dijo a LPO que “Jerí dijo eso como un recurso que podía tomar en el caso de Betsy Chávez pero luego relativizó esos argumentos días después. Salió Cancillería a señalar que esa posibilidad era obviamente bastante remota, no está dentro de la tradición de la Cancillería peruana quebrar de ese modo los cánones de la diplomacia entre nuestros países y yo creo que efectivamente es posible, pero con una probabilidad bastante baja”.
El especialista recordó que “la situación de Chávez y de Castillo se origina por un intento de golpe de Estado frustrado que ellos llevaron adelante. Es decir, ellos son cómplices de un intento de derrocamiento de la democracia en el Perú. Si bien se relativiza en muchos sentidos las condiciones o la justificación que emplearon estos dos políticos, la situación que tienen es una situación hasta cierto punto merecida porque están siendo procesados judicialmente con todas las reglas del juego democrático y dentro del Estado de Derecho que ellos no obedecieron ni no respetaron entonces la situación me parece que es un proceso judicial dentro de los cánones del Estado de Derecho y de la democracia”.
Para Melendez “estamos en un momento de ruptura de las relaciones internacionales diplomáticas en nuestro continente se están quebrando donde México, lamentablemente, ha sido un protagonista de tensiones no solamente con Perú, sino sobre todo con Ecuador. Lo mismo sucede con Gustavo Petro en Colombia. y bueno, es lamentable que esté pasando estas cosas, pero hasta cierto punto es comprensible por el tema de la polarización ideológica que se está viviendo en nuestro continente”.
Perú rompe relaciones con México por darle asilo a una ex ministra de Castillo
“Yo creo que cualquier tipo de daño que se hace a las relaciones diplomáticas entre países es un costo demasiado alto. Ojalá no se llegue a profundizar aún más. Creo que todavía estamos a tiempo de hacer las paces y ojalá que los nuevos procesos electorales en Perú y en Colombia, que se dan en el primer semestre del próximo año, puedan ayudar a poner paños fríos a estas situaciones”, agregó.
México ya cuenta con un antecedente peligroso cuando la policía de Ecuador ingresó por la fuerza a la embajada en Quito para capturar al ex vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas. Este episodio rompió las relaciones diplomáticas entre Ecuador y México.
Betssy Chavez.
La ex ministra de Castillo, Anahí Durán, asegura que “el Estado peruano pretende reestructurar la Convención de Viena y que se den nuevas normas de asilo. Entonces esa es un poco la excusa para alargar la decisión y no darle el salvoconducto a Betssy Chávez. Parece que esa respuesta llegaría en enero, la presidencia de Jerí termina en julio, una presidencia transitoria de 10 meses, entonces yo creo que lo que está haciendo es patear el tema al presidente que se elija en abril. Pero efectivamente este escenario parece descartado por ahora. Jerí lo dijo como una bravuconada en televisión”.
Para Durán “la situación de Chávez y Castillo es de persecución política, un secuestro en el caso del presidente Castillo, que lleva ya tres años prácticamente sin sentencia desconociendo a la Convención Americana. El jueves 27 se va a dictar sentencia, muy probablemente condenatoria, sea por rebelión o por conspiración, ahí van a encontrar la figura que más acomode y con esto va a demostrarse, pues, que hay una justicia totalmente politizada”.
La ex ministra peruana planteó que “la relación con México ya estaba tensa desde el 7 de diciembre, incluso antes. El presidente Andrés Manuel tuvo una cercanía muy importante con Pedro Castillo y eso llevó a una primera ruptura de relaciones con la salida del embajador Pablo Monroy en enero del 2023 tras darle asilo a Castillo, a su esposa y sus dos hijos menores. Ahora hay otro momento de tensión y yo creo que pues se sigue deteriorando una relación que es importante para Perú”.
“México tiene inversiones importantes en Perú donde está el grupo México, la Southern, tiene proyectos mineros grupos empresariales grandes y esta situación de tensión política pues creo que sobre todo perjudica al Perú y es una situación que están forzando por un capricho de la ultraderecha”, concluye.
