La informalidad sostiene el mercado laboral ante la caída del empleo registrado
La tasa de desocupación en México se ubicó en 2.9% en el tercer trimestre del año y alcanzó a 1.8 millones de personas, 72,000 menos que un año antes. Esta aparente estabilidad no refleja la realidad completa del mercado laboral del país, en el que el empleo informal jala los indicadores al alza.
Es que la creación neta de empleo estuvo impulsada únicamente por trabajos sin seguridad social ni vínculo laboral reconocido. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) publicada este martes por el INEGI, la población ocupada en la formalidad cayó 1.71% anual, mientras que la ocupación informal aumentó 1.43%.
Por sector, la dinámica también muestra un deterioro. Dentro de la informalidad, el sector primario cayó 5.33% anual, mientras que el secundario creció 1.65% y el terciario avanzó 3.30%.
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Del lado formal, los tres sectores registraron caídas: 6.04% en el primario, 1.78% en el secundario y 1.46% en el terciario. La economista Gabriela Siller, del Grupo Financiero Base, advirtió que este fenómeno se está dando por segundo trimestre consecutivo, algo que no ocurría desde el periodo entre el segundo trimestre de 2020 y el primero de 2021.
Señaló además que de quienes se incorporaron a la fuerza laboral durante el trimestre, 62% no consiguió empleo. Y explicó que el aumento de 401,000 personas en la informalidad implica que, de manera lineal, todo el empleo generado en el trimestre fue informal, además de que 309,000 personas tuvieron que pasar de un empleo formal a uno informal.
Sofía Ramírez, directora de México, ¿Cómo vamos?, subrayó que “la informalidad sigue siendo un obstáculo estructural que limita ingresos, derechos y bienestar. En los micronegocios prevalece la informalidad laboral y eso hace que las personas no puedan acceder a servicios que debería estar proporcionando el Estado”.
El panorama confirma que el mercado laboral mantiene su tamaño, pero con menos oportunidades para acceder a empleos con derechos y protección social. La informalidad avanza donde la formalidad retrocede.
