Desafiando los ataques del presidente Donald Trump, la Reserva Federal (Fed, por sus siglas en inglés) arrancó el año con una pausa a los recortes en la tasa de referencia, manteniéndola en un rango de 3.50% a 3.75%.
El resultado ya era esperado por el mercado, ante mejores datos económicos y la expectativa es que se mantenga esta tendencia hasta la salida de su titular, Jerome Powell, en el verano y que es vapuleado constantemente por Trump por no aplicar una política monetaria más flexible.
La decisión no fue unánime, pues dos gobernadores se mostraron a favor de continuar con otro recorte en 25 puntos base. La postura fue apoyada por dos de los aliados de Trump: Stephen Mira, exconsejero económico del mandatario estadounidense y nombrado gobernador de la Fed el año pasado; y Christopher Waller, cuyo nombre ha desfilado entre los posibles sucesores de Powell este año.
El mercado descuenta una Fed más alineada a Trump y profundiza la caída del dólar
En su comunicado, la Fed destacó que la actividad económica continúa mostrando un crecimiento “sólido”, la creación de empleo se mantiene baja, pero que la tasa de desempleo ha dado señales de estabilización y con algunas presiones de inflación.
La lectura que tiene el banco central estadounidense sobre el empleo sostiene la apuesta del mercado de que la pausa en los recortes continuará durante la primera mitad del año, tras recortar su tasa de referencia en 75 puntos base durante el 2025.


