
Al menos 55 plantas industriales en la zona metropolitana de Monterrey y municipios periféricos reportan emisiones de plomo a la atmósfera, de acuerdo con la actualización 2024 del Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. El metal pesado, considerado altamente tóxico y cancerígeno, es liberado por fuentes fijas ubicadas principalmente en Monterrey, García, Escobedo, San Nicolás, Apodaca, Guadalupe y Santa Catarina, entre otros municipios del área metropolitana, así como en localidades como Doctor González.
La presencia de plomo está asociada a partículas suspendidas PM10 y PM2.5, que permanecen en el aire y afectan la calidad ambiental. Un análisis de especialistas de la Universidad Autónoma de Nuevo León reveló que, entre 2021 y 2023, nueve de 15 estaciones de monitoreo superaron los límites permisibles de PM10, con registros de entre 60 y 70 microgramos por metro cúbico, niveles considerados dañinos. Aunque datos del Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire indican que en 2025 la mayoría de los meses se mantuvieron dentro de la norma para PM2.5, febrero rebasó el límite establecido.
Expertos advierten que la exposición prolongada al plomo puede generar daños severos, ya que el cuerpo no lo elimina fácilmente y puede acumularse en órganos como hígado y riñones, además de provocar saturnismo y aumentar el riesgo de tumores malignos. En paralelo, el debate sobre la responsabilidad industrial continúa: en 2025 la empresa Ternium fue multada por contaminar el arroyo La Talaverna, mientras que el llamado Impuesto Verde, implementado en el actual gobierno estatal, ha recaudado miles de millones de pesos desde 2022 con el objetivo de financiar acciones contra la contaminación atmosférica.


