Esta semana, la atención estuvo puesta en las participaciones en el foro de Davos, donde llamó particularmente la atención el discurso del primer ministro canadiense, Mark Carney, celebrado este miércoles por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Fue durante su conferencia mañanera donde la presidenta hizo mención del discurso de su homólogo canadiense. “Muy buen discurso de Carney, muy a tono con los momentos actuales”, destacó al ser cuestionada sobre el papel de México en el foro mundial.
En su discurso, Carney evitó mencionar directamente a Donald Trump, sin embargo, fue clara la crítica sobre la forma de negociar del mandatario estadounidense a costa de la integración regional y aseguró que más que una transición, el mundo atraviesa por una ruptura, destacando que “las naciones poderosas están utilizando la coerción económica para conseguir sus objetivos”.
“Las grandes potencias han comenzado a utilizar la integración económica como arma, los aranceles como herramienta de presión, la infraestructura financiera como medio de coerción y las cadenas de suministro como vulnerabilidades que deben explotarse”, dijo Carney.
El canadiense agregó que “cada día se nos recuerda que vivimos en una era de rivalidad entre grandes potencias. Que el orden basado en reglas se está desvaneciendo. Que los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”, dijo y lanzó una advertencia a las naciones para actuar en unidad.
El mensaje de Carney provocó ovaciones de pie por parte de los líderes que escucharon al primer ministro canadiense, en tanto crecían expectativas sobre el discurso de Trump que dio más tarde en el mismo foro.
Por su parte, el presidente estadounidense reforzó su intención de ir por Groenlandia, aunque aseguró que no recurriría a la fuerza. Sin embargo, como es su estilo, lanzó una serie de frases en clave amenazadora. “Pueden decir que no y lo recordaremos”, fue una de ellas.
Otra expresión en tono amenazante fue cuando señaló que su país es una gran potencia, “mucho más grande de lo que la gente cree. Creo que lo descubrieron hace dos semanas en Venezuela”, en su intento por persuadir a los líderes europeos de negociar sobre la isla ahora en disputa.
También lanzó muy duras críticas contra Europa, pues aseguró que no va por buen camino, y en contraste, se autoelogió por sus políticas económicas y alardeó sobre la fortaleza de su país: “Es el motor económico del planeta y, cuando Estados Unidos prospera, todo el mundo prospera”, dijo.
Trump aseguró que sin ellos, “la mayoría de los países ni siquiera funcionan”, en un discurso también plagado de quejas sobre el presunto “maltrato” que recibe Estados Unidos sobre el resto de las naciones.

Mark Carney, Claudia Sheinbaum y Donald Trump
Sheinbaum mantiene su apuesta por el T-MEC, pero busca más aliados
El duro discurso de Carney en Davos ocurre en plena tención sobre el futuro del T-MEC, cuya revisión se prevé ocurra en julio, pero distintos jugadores del sector económico y financiero empiezan a otorgarle más probabilidad al fin del acuerdo y a la necesidad de negociar relaciones bilaterales.
Una apuesta que Sheinbaum asegura no aceptar. Esta mañana, a pesar de elogiar el discurso de su homólogo canadiense, también enfatizó su confianza sobre la permanencia del acuerdo trilateral.
Señaló que en las reuniones semanales que mantiene con su gabinete económico se sigue trabajando por que avance el acuerdo comercial trilateral y mencionó de manera particular la fuerte integración con el país vecino del norte.
Sin embargo, también reconoció que está trabajando en buscar más aliados comerciales. Recordó que a mediados de este año se espera concretar la firma del convenio con la Unión Europea y que ha sostenido pláticas con gobiernos y empresas de países como Brasil, Singapur, Corea del Sur, Francia.
Mencionó que incluso con China hay conversaciones. “No deseamos cerrarnos, solo que sea un comercio justo”, dijo al respecto. Y por supuesto, también destacó los intereses de trabajar con empresas canadienses.
Además, explicó que la presencia de la secretaria Alicia Bárcena en el foro de Davos busca promover el proyecto económico de México con un enfoque de crecimiento con justicia y protección al medio ambiente, pero destacando la apertura e interés por atraer inversiones privadas de otros países.
