La detención en México de dos objetivos para el FBI levantó suspicacias tras información contradictoria que este lunes la presidenta Claudia Sheinbaum buscó desactivar: “No hay operativos conjuntos en seguridad”, repitió en su conferencia de este lunes.
El pasado viernes el secretario Omar García Harfuch informó sobre la visita de Kash Patel, director del FBI, quien regresó a Estados Unidos con dos sujetos: uno de los 10 más buscados por esta agencia, detenido en México y un canadiense relacionado con actividades criminales, entregado voluntariamente.
Fue este último caso, el del exatleta Ryan Wedding, el que levantó más dudas sobre su detención que se dijo, fue gracias a su entrega voluntaria, pero luego el mismo titular del FBI aseguró que hubo una operación trasnacional para su detención.
“No hay operaciones conjuntas en México. Lo que hay es información que puede proveer alguna agencia de los Estados Unidos o el propio comando norte a las fuerzas mexicanas para ubicación de alguien ya sea que es de interés de los EU porque tiene una investigación en EU o de alguien que es de interés de México”, dijo, al ser cuestionada al respecto en su mañanera.
“Nosotros también si tenemos objetivos relevantes allá que se sepa donde están con alguna información que se tenga, pues se pide su extradición o su deportación en caso de que se mexicano. Esa es la regla. No hay más. No hay operaciones conjuntas y se lo hemos planteado al gobierno de Estados Unidos”, insistió.
Reiteró que el canadiense se entregó ante la embajada de Estados Unidos en México, como lo consta en una publicación en sus redes sociales. “Se ve incluso por su propia declaración que él llega animado por su propio pie y lo dijo el mismo embajador de Estados Unidos”, dijo Sheinbaum.
Detallo que Patel tenía pensado desde hace tiempo visitar a México y sostener una serie de reuniones como parte del entendimiento de seguridad y su visita finalmente ocurrió a días de la detención del estadounidense Alejandro Rosales Castillo y el canadiense Wedding, señalado de liderar una red de narcotráfico ligada al Cártel de Sinaloa.
La propia presidenta reconoció que en Estados Unidos el director del FBI declaró que la detención de Wedding fue producto de un operativo bilateral, pero recordó que también que fue inmediatamente negado por Omar García Harfuch y después la Casa Blanca emitió un comunicado sobre la reunión de seguridad.



