Trump recibe a Machado para dar una señal hacia las petroleras que dudan de invertir en Venezuela

Trump recibe a Machado para dar una señal hacia las petroleras que dudan de invertir en Venezuela

 La reunión que sostendrán este jueves en la Casa Blanca Donald Trump y María Corina Machado tiene más que ver con los planes petroleros en Venezuela que con una vocación democrática por parte del presidente de Estados Unidos. Así lo entienden en la industria, según explicaron a LPO.

Trump necesita de las dos aristas del tablero político para materializar las inversiones que pidió el pasado viernes en Washington: al chavismo lo necesita en el corto plazo por una cuestión de gobernabilidad, pero tampoco puede dejar fuera de la ecuación a Machado por la otra inevitable cuestión de la seguridad jurídica.

Es entendible: Trump busca una inversión de 100.000 millones de dólares por parte del sector petrolero, pero hay empresas que ya fueron expropiadas dos veces en Venezuela. El chavismo es necesario en esta primera fase pero luego se necesitará un gobierno que respete reglas, contratos y allí entra la foto con Machado, a quien el presidente desairó luego de detener a Nicolás Maduro.

¿Cuánto tiempo para esa segunda fase? En el segmento de las grandes petroleras mencionan el caso de Liberia, país con incipientes recursos de crudo: George W. Bush derrocó al dictador Charles Taylor en 2003 pero para organizar elecciones libres fueron necesarios dos años.

El más cauto respecto a los planes de Trump ha sido el mandamás de Exxon, Darren Woods. El ejecutivo ha mencionado las expropiaciones pero, la necesidad de una protección jurídica de largo plazo, pero, además, el asunto no menor de que el chavismo le debe 1000 millones de dólares. La deuda con ConocoPhillips, en tanto, asciende a los 9000 millones de dólares.

En un momento de la reunión del viernes, según reveló The Dallas Morning News, Trump le preguntó a Ryan Lance cuánto había perdido la compañía en Venezuela, lo que llevó al director ejecutivo de ConocoPhillips, con sede en Houston, a decir que había sufrido una pérdida de 12 000 millones de dólares. «Buena amortización», se divirtió Trump.

El panorama se complica aún más por la búsqueda de precios bajos por parte de la Casa Blanca, con el petróleo cotizando a menos de 60 dólares por barril y la administración buscando reducirlo significativamente aún más. Trump publicó en redes sociales antes de la reunión que “un factor muy importante” en la intervención de Estados Unidos en Venezuela es “la reducción de los precios del petróleo para el pueblo estadounidense”. Como sea, la firma de investigación Wood Mackenzie sugiere que las empresas necesitarían ganar hasta 80 dólares por barril para alcanzar el punto de equilibrio.

El problema es evidente: la bajada de precios mediante la inundación del mercado con más petróleo resta viabilidad financiera a la expansión de las perforaciones.

“La administración está usando tácticas contradictorias al afirmar que quiere bajar los precios a 50 dólares por barril y aumentar la producción”, le dijo el trader de materias primas Morgan Downey al Washington Post.

Autor