Empresarios exigen a Sheinbaum garantizar un acuerdo bilateral con Trump ante dudas de la ratificación del T-MEC

Esta redacción informó puntualmente, desde el inicio de la segunda administración Donald Trump, sobre el negro futuro del T-MEC el cual podría concluir este 2026 con su cancelación, si se toma en serio las declaraciones del presidente de Estados Unidos.
El tratado trilateral “no tiene ninguna ventaja real, es irrelevante”, declaró este martes durante un recorrido por una planta de Ford Motor en Michigan. Cuestionado sobre cómo funcionará la renegociación, Trump dijo que “ni siquiera pienso en el T-MEC”.
El diagnóstico que inversionistas y promotores del libre mercado en México no es alentador y en la cúpula de las cámaras de empresarios se da por descontado que desaparecerá el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá para dar lugar a dos acuerdos bilaterales.
Sin embargo, como pudo conocer LPO entre integrantes del Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación de Cámaras Industriales, hay una exigencia dentro del sector para que la Secretaría de Economía traslade al nuevo convenio con la Casa Blanca, las mismas garantías comerciales que se establecen en el T-MEC.
El quid del asunto es que un convenio no tiene una jerarquía jurídica similar a un tratado internacional, con tres estados firmantes. De ahí que la “incertidumbre o indefensión legal” sea la nube negra que ronda a los inversionistas mexicanos, quienes piden soltar a Canadá en armonía con las exigencias de Estados Unidos y, en cambio, buscar una tregua con Trump.
Pedro Haces: “Tenemos mucha confianza en que México logre la ratificación del T-MEC”
El evento clave para ello, afirman en el CCE y la Concamin, es el Mundial de Fútbol, pero las tensiones sobre los detalles de juegos, presupuestos y sedes hicieron que perdiera tracción esta opción de negociación. Ahora apuntan en otra dirección: el acuerdo bilateral.
Desde la campaña, el republicano prometió ajustar el acuerdo con el que él mismo sepultó al TLCAN y dar paso a una nueva era de América del Norte, al menos en términos comerciales. No obstante, la cancelación del tratado trilateral ya no suena imposible, sino -como en el caso de un ataque a México- parece un escenario “remoto”, para usar las palabras de Marcelo Ebrard.
Con el antecedente inmediato de la agresión a Venezuela, sobre el titular de Economía crece la presión para que sea Ebrard quien promueva una tregua de la cúpula de la Cuarta Transformación (Presidencia, gobernadores, líderes de Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo) con el régimen instalado en la Casa Blanca. Para ello le piden que instale un Cuarto de Junto, donde los empresarios tengan un protagonismo y abran puertas en la diplomacia, en lugar de que se levanten los muros cuya presencia puede verse al horizonte.




